Mis Bodas de Plata sacerdotales

jueves, 14 de mayo de 2015

Francisco Jimeno Mardomingo

El pasado lunes 11 de mayo, los sacerdotes en toda España celebrábamos a San Juan de Ávila, patrono del clero español, jornada en que además, y desde hace años, en nuestra Diócesis de Segovia, se vienen celebrando las bodas de Oro y Plata sacerdotales.
Parece mentira, como pasa el tiempo, pero esta vez me tocaba a mí: un 22 de diciembre de 1990, me ordene de sacerdote con poco más de 25 años. Ese día me toco la lotería, pero no por partida doble, sino en lo que se refiere a la búsqueda y celebración del sentido de mi vida,  “Cristo y su Iglesia”.
Lo celebré este pasado lunes rodeado de mis padres y hermanos y la mayor parte de sacerdotes de esta Diócesis y acompañado de 7 sacerdotes que celebraban sus bodas de Oro y el compañero Daniel, cura de Hontalbilla, compañero de fatigas, que celebraba, como yo, las bodas de Plata.
Quiero agradecer a mis feligreses la sincera felicitación y las muestras de cariño que me habéis mostrado a lo largo de estos día y anunciaros que en nuestra Upa Coca lo celebraremos el sábado 20 de junio, a las 8’30 de la tarde, en el templo parroquial de Coca, con un concierto ofrecido por cinco sacerdotes (entre los que se encuentra vuestro párroco) y el coro juvenil diocesano. Después ofreceremos un vino español y pastas caucenses para todos los presentes, en la Plaza Mayor de Coca. 
Agradezco a Dios, nuestro Señor, el gran don del sacerdocio y le pido que me siga acompañando en este camino de servicio y de entrega que hace 25 años emprendí con su ayuda y la ayuda de la Iglesia del Señor. Sea todo para Gloria de Dios.